Avión AVRO Jet 85 de LAMIA
Avión AVRO Jet 85 de LAMIA @PlaneSpoter

76 personas murieron este martes en el accidente que sufrió un avión Avro Regional Jet 85, matrícula CP-2933, perteneciente a la empresa LAMIA (Línea Aérea Mérida Internacional de Aviación), que transportaba a los jugadores del equipo brasileño Chapecoense.

Lamia es una aerolínea de origen venezolano, específicamente en el estado de Mérida, comenzó a operar desde el aeropuerto Alberto Carnevali en Mérida.

En el año 2014, solicitó licencia para operar en Bolivia como “pequeño operador”, según consta en el Certificado de Operación Aérea de ese país.

Su especialidad en los últimos dos años fueron vuelos chárter con equipos de fútbol suramericanos y empresas privadas.

Jugadores del Chapecoense abordo del avión accidentado de Lamia
Jugadores del Chapecoense abordo del avión accidentado de Lamia

El accidente que sufrió Chapecoense sacudió al fútbol mundial. Al menos 75 personas, entre jugadores, integrantes del cuerpo técnico, dirigentes y periodistas, murieron luego del que el avión que los trasladaba a Medellín cayera en el noroeste de Colombia. Y como siempre que suceden estas tragedias, aparecen historias colaterales que están directamente relacionadas, porque pudieron cambiar el principio y el final de la historia.

Esta vez no fue la excepción. Una de los primeros datos que circularon después del accidente fue que la delegación de Chapecoense tuvo que cambiar su rutina de viaje por disposición de la Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil (ANAC). Los dirigentes del club habían planeado ir en un chárter privado directo hacia Medellín, pero las autoridades no se lo permitieron. Por eso, tuvieron que abordar un vuelo con escala en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

Claro, el vuelo directo también iba a operarlo la aerolínea Lamia. La ANAC explicó su decisión a través de un comunicado. Así lo reprodujo la Agencia de noticias EFE: “En función de acuerdos internacionales, un avión fletado, como era el caso, debe pertenecer a una empresa que opera en el país de partida o de destino. Según una nota de la ANAC, eso está establecido en la Convención de Chicago, de 1944, de la que Brasil es signatario y que establece las normas que rigen el derecho aeronáutico internacional, aunque existen algunas excepciones fijadas por acuerdos bilaterales, que en este caso no existen con Bolivia. «El acuerdo con Bolivia no prevé operaciones como la solicitada» por el Chapecoense, que había contratado a la aerolínea andina antes de pedir autorización para que el avión partiera desde Brasil, dice la nota. El comunicado agrega que el club «fue avisado de esa negativa» y de que «la operación sólo podría ser hecha por una empresa brasileña o colombiana»”.

Pese a la negativa de las autoridades, Chapecoense decidió hacer el vuelo con Lamia, que tiene experiencia en el trasladado de planteles de fútbol. Hace 19 días, por ejemplo, transportó al plantel de la selección argentina desde Brasil a Buenos Aires. Además, otros equipos, como San Lorenzo y River, la utilizaron en los últimos meses.

El avión de la tragedia era un Avro Regional Jet 85 que operaba desde 1990 y que nunca había sufrido problemas mecánicos. Así lo explicó el directo de Lamia, Gustavo Vargas: “Estamos desconcertados. A los aviones se les hace mantenimiento y los pilotos están preparados”. Además, confirmó que este fue el primer accidente en la historia de aerolínea boliviana y recordó que Chapecoense ya había realizado vuelos con la empresa.

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